MARIE ANTOINETTE

María Antonia Josefa Juana de Habsburgo-Lorena o mejor conocida como María Antonieta de Austria nació el 2 de noviembre de 1755. Fue la princesa real de Hungría y de Bohemia, archiduquesa de Austria y reina consorte de Francia por su matrimonio con Luis XVI.
Fue la hija del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Franciso I, gran duque de Toscana y de su esposa María Teresa I, archiduquesa de Austria, princesa de Hungría y reina de Bohemia. Es la decimoquinta y penúltima hija de la pareja imperial. Su educación estuvo a cargo de la emperatriz quien tenía ideas básicas sobre la educación de los hijos: higiene severa, régimen estricto y fortalecimiento del cuerpo.
La emperatriz deseosa de casar a su hija, la une en matrimonio con el mayor de los nietos de Luis XV y al mismo tiempo unir a otra de sus hijas, Isabel, con Luis XV. De esta manera logra sellar la alianza franco-austríaca con el fin de neutralizar la ascensión de Prusia y expansión de Inglaterra.
Cuando María Antonieta tiene 13 años, toma lecciones de clave (instrumento musical) con Gluck y baile francés con Noverre, clases de dicción y de canto. Por motivos de protestas por parte del embajador francés, María Teresa le pide entonces al abad de Vermond (aficionado de las Bellas Artes) a reparar las lagunas en la educación de la joven archiduquesa.
El 17 de abril de 1770, María Antonieta renuncia oficialmente a sus derechos sobre el trono archiducal austríaco y el 16 de mayo se cada con el delfín en Versalles. Durante su boda ocurre una tragedia y 132 personas mueren asfixiadas en la calle, en medio del regocijo público.
Joven, bella, inteligente y heredera de Habsburgo y con un árbol genealógico impresionante, su llegada al mundo de la nobleza versallesca fue un proceso de dudas y miedo a acostumbrarse a su nueva vida.
María Antonieta es aconsejada a través de la correspondencia que mantiene con su madre y el conde Mercy-Argenteau, esta famosa correspondencia secreta es una fuente de información extraordinaria sobre no solo la intimidad de María Antonieta, sino de su vida con su matrimonio, su inexperiencia y falta de cultura política y la manipulación por parte de su familia.
El 10 de mayo de 1774, Luis XVI y María Antonieta se convierten oficialmente en los reyes de Francia y Navarra, pero su comportamiento no cambia. Provoca la envidia de otros cortesanos y multiplica sus vestuarios y fiestas.
María Antonieta al tratar de influir en la política del rey empieza a nombrar y destituir ministros caprichosamente. Este comportamiento es explicado como la actitud que tiene ella al no querer ser gobernada, dirigida ni guiada por las personas. No reflexiona demasiado y sólo se preocupaba por la diversión y frivolidad.
Es por esto que se monta una campaña de desprestigio contra ella, empiezan a circular panfletos en donde se le acusa de tener amantes e incluso mantener relaciones con mujeres, de malgastar el dinero público en sus caprichos. Versalles, producto de esto, se queda vacío y huyen los cortesanos.
Poco después, tiene a su primera hija María Teresa (Madame Royale) y tres años después a su hijo Luis José. Tras los nacimientos de los niños, María Antonieta cambia un poco su personalidad y se dedica a la caridad. Después nace su tercer hijo (Luis Carlos) y su cuarta hija (Sofía Beatriz) quien muere al año de edad por tuberculosis.
Al darse cuenta de su impopularidad, trata de reducir sus gastos lo cual resulta en vano y recibe el apodo “Madame Déficit”.
El 4 de junio muere el pequeño Luis José en la basílica de Saint-Denis. La política no le permitió a la familia real ofrecer un sepelio solemne. Conmocionada por este acontecimiento, María Antonieta se deja convencer por la idea de una contrarrevolución. La reina quema sus papeles y recoge sus diamantes, trata de convencer al rey para dejar Versalles e ir a una plaza fuerte y segura lejos de París. Le fijan precio a la cabeza de María Antonieta y se le acusa de querer hacer saltar el Parlamento con una bomba y mandar a las tropas sobre París.
El 5 de octubre se produce un escándalo en donde la reina es aclamada y una manifestación de mujeres se dirige a Versalles pidiendo pan y diciendo que van en busca del “panadero” (el rey) y la “panadera” (la reina) y el “pequeño aprendiz” (el hijo). Al día siguiente, por la mañana, amenazan a la familia real que se ve obligada a regresar a París. Durante el trayecto se lanzan amenazas contra la reina e incluso le enseñan una cuerda prometiéndole una farola en la capital para colgarla.
Sugerencias de divorcio de la reina con el rey Luis XVI o el emprendimiento de un proceso de adulterio para pillar a la reina en flagrante delito son sugeridas para atacar a María Antonieta.
La reina cada vez se siente más sola, sin Marcy-Argenteau (quien se marchó de Francia para ocupar un nuevo cargo en los Países Bajos) y las de su hermano Leopoldo II.
El 11 de agosto de 1792, la familia real es transferida a la prisión del Temple donde moriría, casi dos años más tarde, su segundo varón, a los diez años de edad, conocido como Luis XVII.
Durante las matanzas de septiembre, la princesa de Lamballe (quien estaba a favor y apoyaba a María Antonieta) es salvajemente asesinada y su cabeza se exhibe en la punta de una pica, paseándola por delante de las ventanas tras las que se halla María Antonieta. Poco después, cuando ya la guerra ha empezado, la familia real queda retenida por la Convención. A principios de diciembre, se descubre el "armario de hierro" en el que Luis XVI guarda sus papeles secretos. El proceso, a partir de ese momento, es inevitable.
El 26 de diciembre la Convención vota a favor de la muerte de Luis XVI, el cual es ejecutado el 21 de enero de 1793.
El 14 de agosto de ese mismo año, María Antonieta es puesta a disposición judicial ante el Tribunal revolucionario, presentándose como acusador público, Fouquier-Tinville. Si en el juicio de Luis XVI se había intentado guardar las apariencias de una cierta equidad, no se hizo así con el proceso de María Antonieta. Para exagerar la acusación, el opositor hace declarar a su hijo contra su propia madre, cosa que éste hace y la acusa por haberlo incitado a juegos sexuales. Se le acusa, asimismo, de entenderse con potencias extranjeras.
Fouquier-Tinville pide la pena de muerte y declara a la acusada: "enemiga declarada de la nación francesa". Los dos abogados de Maria Antonieta, Tronçon-Ducoudray y Chauveau-Lagarde, jóvenes e inexpertos, desconociendo el dossier, sólo pueden leer, en voz alta, algunas notas que han podido redactar.
Cuatro preguntas se dirigen al jurado:
1.- ¿Se tiene constancia de que hayan existido maniobras y contactos con las potencias extranjeras u otros enemigos exteriores de la República?. ¿Las mencionadas maniobras y contactos tenían como objetivo proveer ayudas monetarias, darles entrada al territorio francés, y facilitarles la compra de armas?
2.- ¿Maria Antonieta de Austria (…) tiene conciencia de haber cooperado en estas maniobras y contactos?
3.- ¿Se tiene constancia de que existe un complot y una conspiración para conducir a una guerra civil en el interior de la República?
4.- ¿María Antonieta está convencida de haber participado en este complot y esta conspiración?
A estas cuatro preguntas el jurado responde que sí. María Antonieta es condenada a la pena capital el 16 de octubre, dos dias después del inicio del juicio, acusada de alta traición. De madrugada escribe una carta a Madame Isabel, la hermana de Luis XVI:
Acabo de ser condenada, no a una muerte honrosa, que se reserva para los criminales, pero voy a reunirme con vuestro hermano.
Al mediodía del día siguiente María Antonieta es guillotinada, sin haber querido confesarse con el sacerdote constitucional que le habían propuesto. Fue enterrada en el cementerio de la Madeleine, calle de Anjou-Saint-Honoré, con la cabeza entre las piernas. Su cuerpo posteriormente fue exhumado el 18 de enero de 1815 y transportado el 21 a Saint-Denis.
Tras la ejecución de María Antonieta se declaró la guerra entre Francia y Austria, poniendo fin a la alianza establecida por Bernis y Choiseul, alianza que había resistido hasta ese momento.
De 1779 a 1800, la pintora Vigée-Lebrun pintó unos treinta retratos de Maria Antonieta.
Frases relevantes en sus últimos momentos
- Días antes de su muerte, después de que su marido fuera ejecutado, sus hijos arrancados de su lado, el hijo heredero manipulado para acusarla, y completamente sola, en su prisión María Antonieta se golpeó la cabeza contra una viga del techo haciéndose una herida que no paraba de sangrar. La todavía reina, no se quejó. Ante la pregunta de uno de los guardias: "¿Os habéis hecho daño?", María Antonieta contestó: "No, ahora ya no hay nada que pueda hacérmelo".
- El día de su ejecución, mientras el pueblo entero la abucheaba e insultaba, María Antonieta se tropezó subiendo al cadalso y pisó al verdugo que estaba a punto de guillotinarla. La reina le dijo: "Perdón".
Retratos de María Antonieta:
Retratada por Vigée Lebrun
María Antonieta en 1788, poco antes de su derrocamiento
María Antonieta y sus hijos
Tumba del Rey Luis XVI y María Antonieta, en la basílica de Saint-Denis
Con Amor,

HARU~
--Last edited by HARU~ on 2008-06-06 18:43:15 --